VIDA
Llegué a ti con la promesa del olvido.
No recuerdo nada anterior,
pero tampoco recuerdo mi compromiso contigo.
Eso también quedó en el olvido.
Qué sutileza tienes y cuántos colores trae tu presencia,
pero es difícil vivir sin paciencia.
Aquí todo duele y pesa.
Te dicen reza,
pon tu corazón en la doctrina que es la que te inspira,
pero en verdad todo es una mentira.
Eres un péndulo que no para de girar,
y solo nos queda la aceptación
sin lograr nunca tu mejor versión.
Todo es un péndulo en movimiento,
pero nunca lograrás estar quieto,
así que olvida el equilibrio,
pues eso requiere quedarte en el mismo sitio.
Y duele y pesa.
Amor y miedo, lo mismo y opuesto,
pero ¿a qué tener miedo
si ya sabes que todo termina,
hasta la misma vida?
Esto no es aceptación, es resignación.
Qué cruel es el olvido,
pues sin él todo sería más divertido.
Todo lo mueve el miedo,
si no hay olvido, la búsqueda sería el amor.
Ya no querría conseguir,
solo querría vivir.